El Senado ha enviado este jueves la llamada “pasarela al RETA”, para que miles de mutualistas puedan acceder a la Seguridad Social y tengan acceso a pensiones públicas, a su votación definitiva en el Congreso de los Diputados. Las enmiendas que la Cámara Alta ha incluido en la ley, que aún las puede tumbar el Parlamento, son fruto de una autoenmienda del PP al texto que salió del Pleno del Congreso. La pasarela ha vuelto a excluir a los ya jubilados (salvo los casos de viudedad), mientras que ha abierto el paso a quienes tienen más de 15 años cotizados y, por tanto, derecho a una pensión.
Con 164 votos a favor, uno en contra y 96 abstenciones, el texto legal ha sido respaldado por la mayoría de la Cámara Alta y sido enviado de nuevo al Congreso de los Diputados, para que este vote acerca de las modificaciones incorporadas. “El momento de la verdad” será la votación en el Parlamento, ha destacado el senador del PP Gerardo Camps, donde se puede volver a modificar la proposición de ley.
El debate en el Senado ha sido bronco, sobre todo entre el PP y el PSOE, tras una negociación de todos los partidos políticos que se ha alargado durante meses y que trata un asunto complicado, con miles de afectados. Según algunos cálculos de asociaciones de mutualistas, unas 100.000 personas.
Los distintos portavoces en el Senado han reconocido que la legislación que va al Parlamento para su examen final no es “perfecta”, ni da una respuesta “integral” a todos los perjudicados, pero han subrayado que es “una solución” para miles de profesionales ante el riesgo de “no hacer nada”, ha destacado la senadora del PNV, Nerea Ahedo.
La recta final de la “pasarela al RETA”
La “pasarela al RETA” es una reclamación constante de los últimos años por parte de colectivos de abogados, procuradores, arquitectos y otros profesionales que cotizaban en mutualidades profesionales privadas y que ahora se enfrentan a pensiones muy reducidas, incluso de 300 y 400 euros.
La pasarela que se pretende aprobar supone un rescate desde lo público de estos profesionales, con largas carreras profesionales, pero que en muchos casos han cotizado a las mutualidades privadas menos de lo que aportaban los autónomos a la Seguridad Social.
La negociación ha tratado de dar una salida a estos colectivos, que en muchos casos se sienten engañados y abocados a pensiones de indigencia, pero a la vez tratando de dar una salida justa respecto a quienes sí han aportado a lo público y que cuide la sostenibilidad del propio sistema público.
Los senadores y senadoras que han tomado la palabra han celebrado la “solución” que esta pasarela ofrece a miles de profesionales, aunque desde varias formaciones de izquierdas se ha criticado el modelo de las mutualidades privadas que han llevado a esta necesidad de intervención de lo público.
“Permitir la alternatividad fue un error. Hay que reconocer el error. Se ha hablado de hacer justicia, pero poco del origen, de por qué estamos aquí”, ha denunciado la senadora Idurre Bideguren, de EH Bildu. Por su parte, la senadora socialista Rocío Briones ha criticado que el PP haya eliminado “el fin de la alternatividad” que planteaba la proposición inicial del PSOE, por lo que ha acusado a los 'populares' de estar “a favor de las mutualidades, y no de los mutualistas”.
Las claves de la ley que sale del Senado
La proposición de ley que ha respaldado la Cámara Alta crea una pasarela para que estos profesionales puedan hacer un traspaso de sus derechos generados desde estas entidades privadas al régimen de autónomos de la Seguridad Social, con el objetivo de acceder en un futuro a las pensiones públicas del sistema.
Finalmente, el PP ha modificado en el Senado el acceso a la pasarela respecto a lo pactado en el Congreso por la mayoría de grupos políticos, que dejaba fuera a los pensionistas y a las personas que ya tienen derecho a una pensión (con 15 años cotizados).
Los 'populares' eliminaron estos criterios con una enmienda en el Pleno del Parlamento, pero después han recuperado la exclusión de los llamados “pasivos” –los pensionistas, salvo los casos de viudedad– en la tramitación en la Cámara Alta. No obstante, ha abierto la puerta de la pasarela a los profesionales con 15 años cotizados.
Por otro lado, aunque la enmienda del PP en el Congreso eliminó varios avances acordados por los grupos políticos, en el Senado se han recuperado algunos de ellos. Así, se establece que el Gobierno debe regular la letra pequeña de las condiciones de la pasarela en un reglamento en el plazo de tres meses. En el PP han insistido en que el Gobierno tiene ahora la responsabilidad de “dar una solución” a los mutualistas en este reglamento y ha pedido que “no defraude” al colectivo.
El Senado también ha recuperado la mejora pactada en el Congreso por las fuerzas progresistas para los mutualistas mayores de 52 años llamada popularmente “1x1”, para que puedan computarse cada mes completo de alta y cotizado en la mutualidad alternativa como un mes completo de alta en el RETA en el reconocimiento de la jubilación, a los efectos del porcentaje de cobro de pensión.
Además, el PP ha ampliado esta regla del 1x1 para los años cotizados en las mutualidades antes de 1995, cuando la adscripción a estas eran obligatorias.
En cuanto al cálculo de los periodos cotizados, queda bastante abierto de cara al reglamento del Gobierno, aunque no tanto como en la enmienda del PP que prosperó en el Congreso, que no daba apenas detalle al respecto y vinculaba la cuestión a la evolución del IPC.
En la Cámara Alta se ha incorporado que se tendrá en cuenta la base mínima de cotización que habrían pagado al régimen de autónomos estos mutualistas, eliminando la referencia a la actualización al IPC, y se ha añadido que se aplicará “un coeficiente de mejora comprendido entre el 0,67 y el 0,87 a fin de tener en cuenta las contingencias excluidas”.