Una disculpa en directo y ante los mismos espectadores que durante años recibieron una información que ahora la propia cadena reconoce que fue sesgada. La radiotelevisión pública de Voivodina (RTV), en Serbia, ha protagonizado una de las imágenes más llamativas después de la victoria de la Lista de Estudiantes en las elecciones del país y la derrota de Aleksandar Vučić tras más de una década en el poder.
"Durante muchos años, el servicio público no ha cumplido su función", reconoció ante las cámaras el presentador Goran Eror al comienzo del informativo. Lo que siguió fue una poco habitual enmienda a la totalidad al trabajo realizado por el propio medio durante los últimos años: "Se silenciaba información, se hacía la vista gorda, se informaba de manera unilateral y sin espíritu crítico. No se formulaban las preguntas correctas o, directamente, no se planteaba ninguna pregunta".
La conclusión fue todavía más contundente: "Y por esta razón debemos una disculpa a la audiencia".
La escena ha sido recogida por RTVE Noticias, que ha destacado la excepcionalidad de que una televisión pública reconozca abiertamente ante sus espectadores que durante años no informó con la independencia y el espíritu crítico que correspondían a un medio público. La disculpa llega apenas unas horas después del vuelco político provocado por las elecciones serbias, en las que la Lista de Estudiantes ha derrotado al bloque de Vučić.
Años de críticas por la cobertura a Vučić
El reconocimiento de RTV no surge de la nada. La cobertura de los medios serbios durante los años de Gobierno de Vučić llevaba tiempo siendo objeto de fuertes críticas por parte de organizaciones periodísticas, observadores electorales y organismos internacionales, que denunciaban un enorme desequilibrio entre el espacio y el tratamiento concedido al poder y a sus adversarios.
La OSCE volvió a cuestionar el comportamiento de los medios durante la última campaña electoral y el Centro de Investigación, Transparencia y Rendición de Cuentas (CRTA) calculó que la radiotelevisión pública nacional había dedicado a Vučić y su Gobierno el 93% del tiempo de información electoral, frente a apenas un 7% destinado a la oposición.
La situación de la libertad de prensa también se había deteriorado progresivamente. Serbia cayó en 2026 hasta el puesto 104 del Índice Mundial de Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras, su peor posición histórica y muy lejos del puesto 59 que ocupaba apenas una década antes.
La disculpa de la televisión de Voivodina ha llegado además acompañada de movimientos dentro de la propia cadena. El responsable en funciones de su primer canal dejó el cargo después de las exigencias planteadas por parte de los trabajadores, mientras empleados de la radiotelevisión pública nacional, RTS, también han reclamado la salida de su directora y de la responsable de los servicios informativos.
De la tragedia de Novi Sad a las urnas
El terremoto político que explica lo ocurrido en la televisión pública comenzó mucho antes de las elecciones. El derrumbe de la marquesina de la estación de tren de Novi Sad en noviembre de 2024, que acabó provocando la muerte de 16 personas, desencadenó una enorme oleada de indignación en Serbia.
Las protestas, encabezadas especialmente por estudiantes, responsabilizaron a las autoridades de un sistema marcado por la corrupción, la falta de transparencia y el deterioro institucional. Lo que inicialmente comenzó como una movilización en las calles terminó transformándose en un movimiento político capaz de disputar el poder a Vučić.
Casi dos años después, la Lista de Estudiantes se ha impuesto en las elecciones anticipadas y ha puesto fin a una etapa de más de una década de dominio político del dirigente nacionalista. Y una de las primeras consecuencias se ha producido precisamente en unos medios de comunicación que habían sido señalados durante años por su cercanía al poder.
El propio comunicado leído en RTV deja claro que dentro de la televisión había trabajadores que llevaban tiempo reclamando un cambio. Parte de la plantilla asegura haber intentado que periodistas y editores pudieran desarrollar su trabajo libremente y de acuerdo con los principios profesionales, aunque reconoce que esos esfuerzos no consiguieron cambiar a tiempo el funcionamiento de la cadena.
Ahora, después del resultado electoral, la televisión pública de Voivodina ha decidido empezar por reconocerlo ante sus espectadores.
Durante años hubo asuntos que silenció, problemas ante los que miró hacia otro lado y preguntas que no hizo. Y por todo ello, admite ahora, les debía una disculpa.