Cultura

People have the power

People have the power

Coincidió esta semana pasada la visita a España de dos personas totalmente opuestas, Javier Milei y Patti Smith. Una venía a recibir el Premio Princesa de Asturias de las Artes, por toda una vida dedicada a la música y a la literatura. El otro venía a insultar y a hacer nadie sabe muy bien el qué.

A Patti la recibieron en Oviedo cantando su famosa People have the power un coro de 3.000 personas, compuesto por 78 agrupaciones corales de toda España. A Milei lo recibieron los estudiantes de la Universidad Rey Juan Carlos al grito de «fuera, fascistas, de la universidad».

Llegó Patti y dijo cosas importantes. A la pregunta de para qué puede servir el arte en esta época oscura, ella contestó que en estos tiempos difíciles y peligrosos el arte no es suficiente. Y que se necesita la movilización de la gente en grandes números. Llegó Patti y parecía que venía del futuro y, un poco sí, después de los años terribles de Trump en el Gobierno de Estados Unidos: «En este momento votar es probablemente más importante en mi país que centrarse en responder mediante el arte. Dado que pronto habrá elecciones en EEUU, mi mente está centrada en nuestro deber cívico. El deber de todos. Ya seamos madres, estudiantes en edad de votar y artistas, poetas, científicos y panaderos, todo el mundo tiene que hacer su parte. Lo que más necesitamos, al menos en mi país ahora mismo, es la acción civil».

Llegó Milei y solo profirió insultos.

Y yo me pregunto: teniendo solo una vida y pudiendo tener la posibilidad de ser una de estas dos personas, por qué alguien elegiría ser Milei. Por qué pudiendo hacer el bien, alguien prefiere hacer el mal, por qué pudiendo enamorar a todos cantando, alguien prefiere pasar su vida insultando a los otros.

Las protestas estudiantiles en Brasil y Serbia han conseguido lo que nadie creía que fuera a ocurrir. Brasil se despertó ayer diciendo que no se vendía ni a Trump ni a Israel. El pulmón del mundo, que es el Amazonas, estará a salvo unos cuantos años más. Serbia ha acabado con 12 años de gobierno autócrata.

Los periódicos abrieron la semana pasada con los titulares de Milei, mientras las redes viralizaban el himno de Patti. Por eso ciertos políticos le tienen tanto miedo a la cultura y por eso ya estamos viendo censuras culturales en España. La cultura es esperanza. El arte, entre otras muchas cosas, sirve para recordarle a la gente que el poder lo tiene la gente. Y nunca, nunca, nunca, quien diga o pretenda gobernar.

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